‘El bozal’ es una de las composiciones más celebradas de Leandro Díaz. La que, por su lado, no deja de causar revuelo entre los conocedores e investigadores del vallenato raizal y del vallenato moderno. Y todo, por el contenido y mensaje de la letra, un alegre y pegajoso merengue, que, desde la entonación de los primeros compases del acordeón, conecta con sus escuchas.
Pero lo más relevante de este emblemático tema es el duro llamado de atención que Leandro Díaz les hace, en su orden, a los intérpretes y compositores modernos. Y todo, en razón, además de la comercialización, a la manera sistemática e intencionada, por lo difícil de interpretar y de componer, lo que los ha llevado a dejar de lado al merengue, uno de los cuatro aires con el que, cada año, califican a los aspirantes a Reyes Vallenatos del acordeón en el Festival de la Leyenda Vallenata. Un ritmo del que, durante el desarrollo de este gran evento anual, solo se escuchan las viejas melodías de nuestros antiguos juglares. ¡Una pena!









