Un fuerte choque de versiones rodea la producción cinematográfica ‘Padilla’, financiada mayoritariamente por el Gobierno Nacional. A la controversia por el millonario costo de la cinta —cerca de 4 millones de dólares— y el cameo del presidente Gustavo Petro, se suma ahora una denuncia de fondo: las Academias de Historia del Valle de Upar, La Guajira y Magdalena aseguran haber sido sistemáticamente excluidas de la construcción del relato.
A través de un derecho de petición enviado a la Presidencia y al Ministerio de Cultura, los historiadores locales manifestaron su “estupor” ante lo que consideran una “omisión crasa”. Según el documento, la producción se adelanta sin consulta previa con los biógrafos e instituciones que han custodiado la memoria de Padilla por más de 40 años.
¿Historia o ficción unilateral?
Para los académicos del Caribe, el problema no es solo el presupuesto, sino la fidelidad histórica. Critican que se maneje un “libreto desconocido” y que se presente una versión “unilateral” ajena a la tradición académica del territorio donde nació y vivió el Almirante.











