Cabe recordar que el viernes 31 de julio, la empresa tomó la drástica decisión de desenergizar a 1.600 usuarios de la urbanización como “medida urgente para evitar incidentes”.
A través de una carta, la semana pasada, Afinia informó a la Junta de Acción Comunal de la Urbanización OGB en Valledupar que durante la última semana de julio desenergizaría la zona debido a que varios vecinos no permitieron la ejecución de obras técnicas urgentes sobre las redes de distribución ubicadas al interior de la urbanización.
La empresa explicó que esta actuación corresponde a una desenergización y no a un corte o suspensión del servicio por razones comerciales.
A diferencia de episodios anteriores, esta vez los residentes decidieron romper el silencio y exponer las profundas grietas en la relación con la prestadora del servicio.
La empresa proveedora de energía Afinia cortará el suministro eléctrico en la Unidad Residencial OGB de Valledupar.
Enfrentamientos se registraron en la urbanización OGB de Valledupar, donde residentes impidieron que operarios de Afinia realizaran trabajos.
A pesar de los acuerdos realizados el 17 de marzo, con representantes de la unidad residencial, incluyendo la participación de la Personería Municipal, residentes han impedido el acceso y trabajo del personal operativo.
Todas estas situaciones conllevarían a una desmejora del estado de las redes y la existencia de riesgos de origen eléctrico para las comunidades.
La aplicación de esta medida es ajustable y su duración en días y horas podrá reducirse en la medida en que las comunidades paguen y se reduzcan las pérdidas no técnicas de energía derivadas de la defraudación de fluidos.
Con la medida de Hoy se quedaron 7 transformadores por fuera de servicio. En la Unidad Residencial OGB hay 381 clientes registrados en el sistema, y las sobrecargas generaban incidentes.
Con el miedo de que en algún momento las varas de los árboles secos provoquen víctimas fatales, los habitantes de OGB piden a las autoridades intervenirlos.
Los habitantes reconocen la labor de las autoridades locales en los parques de la ciudad, por eso creen que OGB se merece un parque de la dimensión de otros barrios.
Los resultados de su organización comunitaria convirtieron al OGB en un referente urbanístico en Valledupar.
Con poco más de 20 años de inauguración sus propios vecinos lo consideran como uno de los barrios más seguros de Valledupar.
Los líderes me indicaron los manjoles en los que cuando llueve se rebosan las aguas residuales.
Como es privado ninguno de los vecinos puede intervenir, pero el dueño tampoco hace vigilancia, por eso, de noche es una pequeña olla de narcotráfico.
los habitantes de la invasión, divididos por un muro, afectan el barrio y no ha habido controles por parte de las autoridades.