Reyes vallenatos, músicos y folcloristas dieron su opinión sobre el rol actual que cumple el acordeonero en los grupos vallenatos tras la polémica por la carátula del reciente trabajo discográfico de Silvestre y Lucas Dangond.
El artista emprende un nuevo proyecto en la industria.
Sus composiciones más recordadas son ‘Esposa mía’, ‘Parranda, ron y mujer’, ‘Ni amigos de novios’, y ‘El santo cachón’.
En los años sesenta y parte de los setenta, los picot en los que se escuchaba la música vallenata eran los contratados para amenizar reuniones sociales, familiares, sin embargo, cuando las disqueras CBS, luego llamado Sony Music, Codiscos, con su sello costeño, comenzaron a impulsar sus productos musicales en las emisoras, comenzaron a programar canciones del Binomio de Oro, Los Betos, Los Hermanos Zuleta, Jorge Oñate, Silvio Brito y Diomedes Díaz, quien se convirtió en el ídolo musical de la ciudad.
La música de acordeón, que después fue llamada vallenata, encontró en Barranquilla las maneras para lograr lo que el investigador francés Jacques Girald denomina su modernización.
En sus inicios, en esta región el acordeón fue un aparejo completamente rural para recrear y fortalecer relaciones afectivas en esas otrora colectividades. Con el tiempo ese melodeón comunicativo rompió barreras sociales, religiosas, étnicas, literarias y hasta protocolos de Estado.
El Rey Vallenato del año 1970 nació en Valencia de Jesús, corregimiento de Valledupar, el martes 14 de agosto de 1934, y siempre lo visitaron las musas para que hiciera canciones para poner de fiesta al folclor. La Sociedad de Autores y Compositores Sayco, fue la casa que le manejó sus canciones.
Los hermanos Támara cimentaron con su acordeón bases importantes de lo que llamamos música vallenata. Un alumno aventajado de Porfirio y Gilberto, que tomó elementos del estilo de ellos, Abel Antonio Villa, considerado un juglar del vallenato, representó la trascendencia musical que tuvieron los hijos de Candelaria, Eugenia y José Eugenio.
La escuela del vallenato lírico romántico hecho en Valledupar se ha venido consolidando como una corriente fuerte dentro de la música tradicional vallenata.