La posible aprobación de un nuevo empréstito en Valledupar por $130.000 millones reabre el debate sobre la sostenibilidad fiscal del municipio, la capacidad de pago y los riesgos de comprometer ingresos futuros en medio de un escenario financiero cada vez más exigente.
El alcalde Juan Carlos García confirmó que la deuda del municipio asciende a $85.000 millones, situación que ha obligado a su administración a suprimir las entidades de Cultura, Deporte y Vivienda para frenar el desangre fiscal.
La situación es tan grave que el municipio declaró estar sin recursos para terminar de financiar algunas obras y para pagar a funcionarios, pues los ingresos corrientes de libre destinación.
EL PILÓN contactó al secretario de Hacienda, Carlos Alfonso Araújo, para conocer la razón del empréstito si el municipio se encuentra en Ley 550.
Luego de seis años de haber ingresado a la Ley 550, el Municipio de Valledupar buscará reestructurar las condiciones pactadas con los acreedores financieros.
Para cierre de 2019, en la vigencia a cargo del alcalde Augusto Daniel Ramírez Uhía el municipio
aportó 18.580 millones de pesos en el marco del acuerdo de pagos Ley 550.
En el 2014, Valledupar se acogió a la Ley 550 con el propósito de reestructurar la deuda de $211.771 millones. La actual administración ha pagado casi la mitad de la deuda.
Con la reestructuración de los pasivos, proceso que estará en la dirección de Harvy Lasso Navia, el municipio espera hacerse viable financieramente en un plazo de cinco años.
De fuentes como el SGP, al municipio le asignaron 17 mil millones de pesos.