COLUMNISTA

Edicto

Desde mí cocina Por Silvia Betancourt Alliegro Por medio de la Ley de Gratitud, cito a todas las personas, que como yo, viven física o anímicamente en Valledupar, pero que se sienten forasteros por siempre, así lleven más de un cuarto de siglo recorriendo sus territorios mentales y/o físicos, para: 1. Que se presenten el […]

Por: Silvia

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Desde mí cocina

Por Silvia Betancourt Alliegro

Por medio de la Ley de Gratitud, cito a todas las personas, que como yo, viven física o anímicamente en Valledupar, pero que se sienten forasteros por siempre, así lleven más de un cuarto de siglo recorriendo sus territorios mentales y/o físicos, para:

1. Que se presenten el martes 1 de marzo del año que transcurre, a las cuatro de la tarde, en la plazoleta de la gobernación.

2. Si es posible, que lleven pancartas alusivas a la restauración de la paz y tranquilidad en este otrora territorio de lúdica y  lúcida existencia donde era posible coexistir sin premura y sin temor.
3. Asistir con las manos, los ojos, la voz y el corazón desarmados de toda agresividad, puesto que es por ello que marcharemos hasta la plaza Alfonso López.
4. A sabiendas de que somos culpables por callar y bajar los ojos ante la maldad que impera: robos a mano armada, asesinatos por encargo, asalto a residencias y negocios, tráfico de armas y estupefacientes, prostitución infantil, violaciones carnales; debemos sumar a estos males la corrupción de nuestros empleados -que elegimos cada dos o cuatro años –que le dan cimiento al resto de la población para violar todas las leyes de Dios y de los hombres.

Este Edicto brota desde la convocatoria que hace el diario El Pilón, especialmente por el llamado que hacen algunos de sus columnistas, para que toda la gente que reside en la ciudad marche en el día y la hora mencionados en el numeral 1.

Para que: en orden y abrazados en un solo espíritu, manifestemos ante el resto del país y del mundo que ya no podemos  ni queremos seguir soportando tanta maldad acumulada en las grietas que sirven para resguardar al hampa, que se camufla en cada barrio de la ciudad…todos tenemos sospechas de alguien…, tal vez certidumbre de que es un perverso pero no denunciamos por desidia o por miedo.

Emplazo a las personas que no son nativas de Valledupar porque somos una población numerosa que ocupa su espacio geográfico, nos servimos de su comercio y de su capacidad instalada como ciudad ordenada –antes ejemplo para el mundo- ahora sometida por el terror manifiesto.

Nos veremos, marcharemos para exigirnos a nosotros mismos la responsabilidad social que como colectivo humano tenemos para con nuestros semejantes.

yastao2@hotmail.com

Twitter: @yastao

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