El concepto de democracia tal como nos lo han vendido no es más que un espejismo en cuyo nombre se han cometido las más grandes barbaries de la humanidad desde que sobrevino esta concepción para gobernar. La democracia tiene unos valores que son imprescindibles e imprescriptibles por fuera de los cuales esta mencionada y elogiada palabreja no funcionaría: honestidad, solidaridad, responsabilidad, pluralismo, libertad, justicia social, tolerancia, respeto e igualdad hacen parte de este constructo.
Sin embargo, lo que más se resalta de su contenido es el libre derecho al sufragio que no es el fin sino un instrumento para ponerla a funcionar. Que un país celebre elecciones libres no garantiza de suyo que habrá democracia, es como si en una brocha estuviera la pintura; existen países que no se rigen por patrones democráticos y son más funcionales pese a ser gobernados por dictadores, Singapur y China son buenos ejemplos.
Los EE. UU. son presentados como los adalides mundiales de la democracia, pero esto no es más que una agresiva publicidad; allí los tres poderes funcionan independientemente, al menos en apariencia, tienen, además, la estatua de la libertad que vende esa creencia, pero de noche los gatos son pardos; ni vergüenza les da. El reduccionismo de la democracia se ha cumplido. Trump toma medidas por si solo contra todos sus adversarios ideológicos cosa que no hacen muchos dictadores. Y, en general, este país está destinado, como dijo Bolívar hace 200 años, “a plagar a América de hambre y de miseria”, hoy lo hacen con todo el mundo, esta no es una democracia, es un imperio que vive de y para las guerras. Qué visión tuvo el “genio de América” para mostrar la catadura de los EE. UU con tanta anticipación.
Estimativos dicen que tienen 750 bases militares esparcidas por todo el planeta, de las cuales existen 7 en territorio colombiano. Desde mediados del siglo XX, los EE. UU han participado por fuera de su territorio en diversas confrontaciones militares en un exceso de intervencionismo; algunas de estas han tenido lugar en Corea, Laos, Camboya, Taiwán, Líbano, Bahía de Cochinos en Cuba, Vietnam, Tailandia, Guerra del Golfo, Bosnia, Kosovo, Somalia, Yemen, Malí, Uganda, Libia, Siria, Ucrania.
En Libia mataron al coronel Gadafi y destruyeron a ese país que vivía feliz con su riqueza petrolera, igual que hicieron en Irak. Pero, mucho antes, ya le habían cercenado más de la mitad de su territorio a su vecino México; para ellos, la política de “buena vecindad” no existe así la pregonen a los cuatro vientos. Su más reciente intervención la están haciendo en Gaza participando del genocidio sionista. No olvidemos que sin permiso de nadie invadieron Granada, Panamá y Haití y han participado en muchos golpes de Estado imponiendo dictaduras criminales como ha ocurrido en muchas partes del mundo. También interrumpieron la democracia en Chile. Ahora vienen por Venezuela y Colombia. Qué diría Hemingway con tantas armas.
Por: Luis Napoleón de Armas P.







