26 julio, 2020

¿Qué ocurre con los recursos del CDT ganadero y pesquero?

El primer gobierno de Luis Alberto Monsalvo se destacó por el desarrollo de obras caracterizadas por su opulencia, costos exagerados y por quedar inconclusas; uno de esos proyectos es el denominado “Consolidación de las capacidades de ciencia, tecnología e innovación del sector agropecuario del departamento del Cesar” para el cual se estimó originalmente un valor […]

El primer gobierno de Luis Alberto Monsalvo se destacó por el desarrollo de obras caracterizadas por su opulencia, costos exagerados y por quedar inconclusas; uno de esos proyectos es el denominado “Consolidación de las capacidades de ciencia, tecnología e innovación del sector agropecuario del departamento del Cesar” para el cual se estimó originalmente un valor de $77.265.278.650, en una apuesta que contaba con la participación del Gobierno departamental del Cesar, Universidad Nacional de Colombia y el Centro de Investigación y Desarrollo Tecnológico del Cesar.

El propósito de dicho proyecto en primera medida lo constituiría la “Construcción de edificaciones para la consolidación de las capacidades en ciencia, tecnología e innovación del sector agropecuario y pesquero del departamento del Cesar”, entendiendo por construcción de edificaciones las sedes del CDT ganadero en Valledupar, para lo cual se destinó una inversión de $29.492.022.404 y el CDT pesquero en el municipio de La Paz, que contó inicialmente con una inversión de $21.441.039.949. Este proyecto se formuló con un plazo de 13 meses para su ejecución.

Hoy, 5 años y 6 meses después de suscrito el contrato, el CDT pesquero está lejos de ser concluido y más lejos aún de cumplir con su fin social. Esto, mientras más de 8.000 familias de pescadores miran impotentes cómo se degradan sus ecosistemas sin que las autoridades (entre ellas, la Gobernación del Cesar) desarrollen las acciones necesarias para mitigar, entre otras problemáticas, los altos niveles de contaminación que afectan el río Cesar, la Ciénaga de Zapatosa y los humedales menores del sur, que hoy son el cuerpo receptor de aguas negras de muchos municipios cuyas plantas de tratamiento de aguas residuales (PTAR) no son eficientes en la remoción de elementos contaminantes.

Como es común en las obras del gobierno Monsalvo, la obra del CDT pesquero ha tenido serias dificultades de carácter financiero, al punto, que el gobierno de Franco Ovalle la recibe inconclusa y sin despeinarse, inicia un nuevo proceso contractual que culmina en la suscripción del contrato 2020 04 0001 del 05 de Febrero del 2020 suscrito por el gobernador Monsalvo por valor de $10.883.130.356 cuyo objeto es “Obra civil del CDT pesquero en el marco del proyecto BPIN No 2013000100257- Consolidación de las capacidades en ciencia y tecnología e innovación del sector agropecuario y pesquero del Departamento del Cesar”, un verdadero barril sin fondo.

Errores de planeación, importantes sobrecostos y deficiencia en la fundamentación de criterios que garanticen su sostenibilidad, serán los argumentos que utilizaremos los diputados Quintín Quintero y mi persona para desarrollar debate de control político que cuestiona como se malversan los recursos públicos en este tipo de obras de infraestructura, mientras se le sigue dando la espalda a la calamitosa crisis ambiental, económica y social que vive el sector pesquero del Cesar. Todos invitados el próximo 28 de julio a través de los canales virtuales de la Asamblea Departamental del Cesar.