El último censo a los recicladores de Valledupar se realizó en el 2015. En ese momento se censaron 465 recuperadores que estaban reunidos en 23 casas de acopio. Cuatro años después no hay una cifra exacta, pero expertos del tema y los recuperadores indican que ese número se incrementó hasta tres veces.
El censo es importante porque permite dimensionar la calidad de vida de una población como los recuperadores (antes recicladores), quienes fueron considerados como sujetos de especial protección por la Corte Constitucional.
Para el 2015, el 85 % de esta población en Valledupar eran hombres y el 15 % mujeres, gran parte de ellos cabezas de hogar. El problema es que el censo arrojó en su momento que el 70 % vivía con menos de un salario mínimo mensual, queja que persiste cada vez que se habla con un ‘reciclador’.











