Ante el crecimiento considerable de la población, la ciudad debe abordarse como un sistema interconectado, cuyos desafíos son la congestión, la seguridad, los residuos sólidos, la gestión de agua, entre otros aspectos, por lo que los administradores de los territorios necesitan soluciones eficientes para ofrecer más servicios, en menos tiempo, que mejoren la habitabilidad. Es allí que surge el término de Smart City o ciudad inteligente.
El director de la Asociación Nacional de Ciudades Inteligentes y Alumbrado Público, Anap, Armando Gutiérrez Castro, explicó ayer en una conferencia que una ciudad inteligente no solo es tecnología, es una ciudad que gobierna de manera inteligente, piensa en la naturaleza, produce energía para bajar consumo de combustibles fósiles y fundamentalmente piensa en el ciudadano.











