La crisis financiera y operativa del Sistema Integrado de Transporte de Valledupar (SIVA) persiste. A pesar de que la salida de Katrizza Morelli y la llegada de Jaime González a la gerencia le dieron un nuevo enfoque a la gestión y comunicación institucional, el sistema no ha logrado alcanzar la meta de pasajeros necesaria para garantizar su sostenibilidad económica.
Esa fue la conclusión del debate de control político realizado al gerente del SIVA en el Concejo de Valledupar.
La nueva administración se ha visto obligada a mantener las medidas implementadas desde 2024 para reducir costos operativos: suspender el servicio los domingos y festivos, y recortar una hora diaria de operación. Estas decisiones afectan la calidad del servicio y responden a un hecho central: el SIVA sigue operando en déficit, incluso con los aportes obligatorios de la Gobernación del Cesar y la Alcaldía de Valledupar al Fondo de Estabilización Tarifaria.











