Con cuatro aspirantes inscritos, Chiriguaná debe acudir a las urnas el próximo 30 de marzo para elegir un nuevo alcalde que complete el actual periodo. La convocatoria para esta elección atípica no estuvo exenta de denuncias por posibles irregularidades y vicios en la expedición de los actos administrativos que le dieron origen.
A la luz del derecho vigente para la materia -Ley 1475 de 2011 y 617 de 2000- ameritan la revisión en la jurisdicción contenciosa, tanto así que un aspirante declinó por esas razones: falta de garantías
El preámbulo a dicha convocatoria estuvo marcado por un hecho indignante y vergonzoso: el alcalde designado por el gobernador (e) -también chiriguanero- para reemplazar al destituido y condenado por la justicia, José Carmelo Galiano, registra una condena por el delito de peculado por apropiación en el año 2009, lo que automáticamente lo inhabilita para ocupar ese cargo, según lo establece la Ley 136 de 1994 y demás normas concordantes.











