No fueron los vikingos ni Cristóbal Colón los primeros en descubrir el continente americano. Hace muchos milenios, mucho antes que los europeos, llegaron nuestros primeros indígenas a las costas de América. América era un continente muy rico en fauna y flora, donde había grandes animales como el mastodonte y enormes osos hormigueros, pero en él no había personas.
En un periodo de tiempo comprendido entre 15.000 y 20.000 años atrás, estábamos en el Pleistoceno. Este era un periodo en el que los mares estaban congelados y el clima era bajo cero. Por ello, existía un puente de hielo entre Siberia, al nororiente de Rusia, y Alaska, al noroccidente de América, llamado Estrecho de Bering. Por este lugar pasaron los primeros indígenas, llamados Homo sapiens sapiens, por su gran sabiduría. Ellos cruzaron este lugar con sus motetes al hombro y sus hijos cargados en la espalda. Con su gran capacidad de asombro, y sin saberlo, descubrieron un nuevo continente: América.
Algunos regresaron para avisarles a sus mayores lo que habían descubierto; esto provocó nuevas migraciones.











