La economía es una profesión orientada a mejorar las condiciones de vida de las comunidades, regiones y países. Con una visión holística de la realidad cotidiana, el economista analiza y propone soluciones a problemáticas sociales y económicas, lo que resalta la importancia de seguir fortaleciendo esta disciplina desde las instituciones de educación superior. Su papel es clave para el desarrollo de los territorios y del país en general.
De acuerdo con la Ley 37 de 1990, que reglamenta el ejercicio profesional del economista en Colombia, se requiere su participación con matrícula profesional en diversas áreas estratégicas. Entre ellas, se destacan la elaboración de planes de desarrollo económico y social a nivel nacional, regional, departamental, municipal, distrital y sectorial; la formulación de estudios para la aprobación de inversiones de capital extranjero ante el Departamento Nacional de Planeación; y la evaluación de proyectos de inversión públicos y privados, certificando su viabilidad económica y social.
Ser economista implica buscar soluciones a necesidades básicas insatisfechas desde los principios de equidad y uso responsable de recursos limitados. Por ello, es vital que las investigaciones realizadas en las regiones sean pertinentes, conocidas por los entes gubernamentales y cumplan su función social: generar impacto económico y mejorar la calidad de vida.











