El saber distinguir entre ‘derecho y obligación’ es una de las claves de la ciencia jurídica. Igualmente, en la vida política de una sociedad civil se requiere tener presente la distinción.
Todo derecho apareja consecuencias jurídicas, no se puede pasar esto por alto, en cuanto exige un determinado comportamiento a las personas, pero un derecho es algo esencialmente distinto a una obligación.
Todo derecho, le confiere a su titular un conjunto de potestades que le permiten el disfrute de unos contenidos descritos en los ordenamientos jurídicos y políticos. El derecho obliga a su destinatario y, este, a su vez, está limitado por el derecho del titular del mismo. En consecuencia, no se puede confundir el hecho de que alguien tiene la titularidad de un derecho con la consecuencia de que por ese motivo, otros tienen la obligación de respetarlo.






