El folclore vallenato ha sido testigo de un acontecimiento sin precedentes: un juez ordenó retirar una canción de plataformas digitales debido a una disputa sobre derechos de autor. Este hecho no solo marca un antes y un después en la historia del género, sino que también evidencia una problemática latente en la industria musical: la falta de contratos claros y bien estructurados entre compositores e intérpretes.
La controversia entre Juan Fabio Lagos y el Mono Zabaleta por la canción ‘El secuestro’ pone sobre la mesa un dilema jurídico y comercial de gran envergadura. En Colombia, la Ley 23 de 1982 y la Decisión Andina 351 de 1993 establecen que el creador de una obra posee derechos patrimoniales y morales inalienables sobre ella. Sin embargo, en la práctica, muchos acuerdos en la industria musical se dan de manera informal, sin la debida asesoría legal. Esto abre la puerta a conflictos como el actual, donde un compositor, que inicialmente permitió la grabación de su canción, luego reclama compensaciones económicas significativas.











