En 1962 hace precisamente 50 años se inauguró el puente más largo del mundo a pocas horas en carro de Valledupar. Los casi 10 kilómetros, en doble calzada, asombraban al mundo. Desde entonces fueron más fuertes nuestros lazos con Venezuela que, con su petróleo asombraba entonces y aun determina parte de la economía global, influye sobre la nacional e incide sobre las recurrentes conversaciones de paz. Por supuesto, para bien o para mal, su impacto es grande sobre el territorio del Cesar y de la Guajira y la economía e ingresos de sus habitantes.
Se hicieron grandes fortunas en esas décadas, desde la ganadería, el comercio y una amplia gama de negocios informales, rayando en la ilegalidad.
Maicao se fundó con el fin de atender el ávido mercado vecino.
