Con la elección de la nueva junta directiva del Círculo de Periodistas de Valledupar (CPV), encabezada por Aquiles Hernández como su presidente, se activaron los ánimos de cambios en las dinámicas de esa agremiación.
Es bueno pellizcarse y autocriticarse. Aplaudimos esa actitud de la nueva directiva que ha entendido que toda organización que aspire a mantenerse vigente debe estar dispuesta a revisarse y corregirse.
Se sabe que todo cambio incomoda, pero es necesario para fortalecer la institucionalidad y responder a todas las expectativas. Por ejemplo, algo que pareciera de poca importancia, la reactivación del cobro de la cuota de mantenimiento es clave para la sostenibilidad financiera del gremio, entendiendo que ninguna institución puede proyectarse sin contar con recursos que respalden sus iniciativas. La actualización de los premios a los mejores trabajos periodísticos también muestra la intención de adecuar estos estímulos a las nuevas dinámicas de la profesión, mientras que la idea de fortalecer la agenda institucional podría permitir una mayor conexión con los afiliados y con la ciudadanía. A ello se suma la decisión de abrir la ceremonia de premiación al público, haciendo de este reconocimiento una verdadera celebración del periodismo y no un acto exclusivo para unos pocos.
