Coincidimos con las apreciaciones de nuestro columnista Luis Elquis Díaz frente a la tragedia ocurrida con los terremotos registrados en Venezuela, son hechos que dejan enseñanzas para tener en cuenta y así llegar a estar preparados ante eventuales desastres naturales en nuestro territorio.
Lo ocurrido en Venezuela debe motivar a las autoridades competentes y demás instancias comprometidas con el tema a asumir un compromiso que obligue a la revisión de nuestras propias fortalezas y nuestras vulnerabilidades, lo cual ayudaría a fortalecer la prevención oportuna.
Muy bien lo plantea nuestro columnista cuando afirma que “los terremotos no se pueden predecir con fecha, hora, lugar ni magnitud, pero las tragedias si se pueden prevenir”. Sabemos que esa es una realidad científica aceptada tanto por el Servicio Geológico Colombiano como por el Servicio Geológico de los Estados Unidos, USGS.
