Los programas de entrega de tierras y ayuda al campesinado por años han estado sujetos a una tramitología que pareciera interminable y en los que casi siempre reina la desinformación. Justo ahora cuando el tema comenzaba a tomar forma y los trabajadores del campo volvieron a ilusionarse, la incertidumbre apareció nuevamente y con términos de tiempo que preocupan debido al cambio de gobierno que debe darse el próximo 7 de agosto.
Da la sensación de que ese es un tema que en estos momentos pareciera estar en el limbo, situación que obligó a una movilización pacífica, por parte de asociaciones campesinas del Cesar y del Magdalena, frente a la antigua Caja Agraria, de Valledupar.
Los reclamantes aseguran haber cumplido con todos los requisitos exigidos por el Estado, haber participado en mesas de concertación, firmado actas y esperado pacientemente el cumplimiento de compromisos que hasta hoy siguen sin materializarse.
