Muy lamentable que Valledupar tenga que pasar cada año afugias para iluminar la ciudad en la época navideña, cuando otras ciudades incluso más pequeñas que la capital cesarense lo planean desde enero cuando quitan los adornos navideños.
El alcalde Fredys Socarrás ha sido muy sincero y ha expresado enfáticamente que el Municipio no tiene recursos para asumir el montaje de las luces que se merece la ciudad, y que este depende del espíritu navideño del sector privado que puede subsidiar la iluminación.
El caso es que ahora los empresarios locales parece que no tienen mucho entusiasmo por apoyar económicamente la causa navideña. Una situación lamentable porque Valledupar merece que sea adornada como en años anteriores se hacía, poniendo el ritmo a la ciudadanía y contagiando a la comunidad por las fechas especiales que trae el mes de diciembre.
