EDITORIAL

Un periplo con muchas expectativas

Con la gira del Presidente Juan Manuel Santos por Europa, en particular en España y Alemania, concluye un ciclo de gran importancia para el futuro de las relaciones exteriores del país, que se había iniciado en los Estados Unidos, para terminar en estas dos importantes naciones del viejo continente. Siempre es positivo para un país […]

canal de WhatsApp

Con la gira del Presidente Juan Manuel Santos por Europa, en particular en España y Alemania, concluye un ciclo de gran importancia para el futuro de las relaciones exteriores del país, que se había iniciado en los Estados Unidos, para terminar en estas dos importantes naciones del viejo continente.
Siempre es positivo para un país como Colombia, la presencia del Presidente de la República y parte de su gabinete en países que le puedan representar al nuestro más inversiones, créditos, transferencia de tecnología y nuevos mercados para nuestros productos.
En ese sentido, van encaminadas, primero la visita a los Estados Unidos, país con el cual Colombia tiene tantos intereses en materia de lucha contra el narcotráfico, seguridad, lucha contra el terrorismo, inversiones, crédito y comercio exterior, que se debe fortalecer con la firma del TLC.
Ojalá las gestiones del Presidente Santos y las promesas del Presidente Obama, ayuden, en serio, a destrabar el bendito Tratado, que ya lleva más de cinco años en los escritorios de los congresistas de ese país y nada que se formaliza.
El periplo por Europa tiene otras connotaciones. En el caso de España, donde Santos se reunión con el Presidente José Luis Rodríguez Zapatero, son muchos los nexos económicos que cada vez unen más a estos dos países: empresas colombianas con inversiones acá, muchos nacionales nuestros trabajan en la madre patria y el comercio entre ambas naciones avanza por una senda de crecimiento.
En el caso de Alemania, con mayor razón. Esa nación es una de las principales compradoras y consumidoras de café colombiano, se trata de una de las economías más fuertes y mejor administradas del viejo continente y con una gran experiencia en ciencia y tecnología de la cual tenemos mucho por aprender. Sólo basta recordar que la fundación y la mejor época del Sena se hizo con el padrinazgo y la tutoría de Alemania.
La firma de un TLC con Europa representa una buena oportunidad para la economía colombiana, por supuesto que también tiene sus riesgos y sus retos. En el aspecto positivo, el mundo avanza por el esquema de acuerdos bilaterales (en este caso una nación y un conjunto de naciones), en lugar del libre comercio como predican algunos teóricos de la economía clásica liberal.
Esto implica que sigue vigente el tema de la agenda interna para la industria nacional y otros sectores, incluyendo el agropecuario que puede verse afectado, en algunos subsectores, por los altos subsidios que maneja la Unión Europea. Sobre este tema, basta recordar la alerta lanzada por Fedegan hace varios meses sobre el tema de la industria lechera como consecuencia de este TLC. Son los retos.  No obstante, el balance neto debe ser positivo.
Colombia, bajo el liderazgo de Santos Calderón, tiene ahora una nueva imagen ante el mundo. Se trata de una de las democracias  más viejas y sólidas de América Latina, a pesar de nuestro conflicto interno; una economía en crecimiento y con muchas potencialidades y una agenda social amplia, con el tema de tierras y víctimas, que tiene buena prensa en la idiosincrasia del viejo continente.
Tiene razón, en buena parte, el señor Presidente con su parte de optimismo, pero no debemos olvidar que lo importante de estos viajes son sus resultados a mediano y largo plazo y esos, aunque son esperanzadores, como es el caso del TLC con Europa aún están por verse. Pero, las expectativas son buenas y el cambio de imagen, en comparación con el gobierno de Uribe, de por sí ya es ganancia.

TE PUEDE INTERESAR