En septiembre próximo se cumplirán once años de la llamada Declaración del Milenio, un documento producido por la Organización de las Naciones Unidas, que comprometió de manera colectiva a más de 180 Jefes de Estado en una serie de objetivos económicos y sociales encaminados a mejorar las condiciones de vida de millones de personas que – en todo el mundo- padecen la pobreza, el hambre y – en general- los problemas derivados de la inequidad y la injusticia social.
La iniciativa de la ONU iba y sigue encaminada a lograr que los beneficios del desarrollo económico y social lleguen a amplios sectores de la población, sistemáticamente excluidos de los mismos, mediante políticas públicas enfocadas expresamente a combatir la pobreza y el hambre, a mejorar la educación y la salud, con índices concretos, considerando que las políticas sociales bien aplicadas son un instrumento adecuado para lograr atacar esa inequidad social.
En el caso de Colombia, sólo hasta el 2005, por medio del Conpes Social 91, se decidió – de manera expresa- comprometer al país en el logro de esos Objetivos del Milenio:
1. Erradicar la pobreza extrema y el hambre.
2. Lograr la educación básica universal.
3. Promover la equidad de género y la autonomía de las mujeres.
4. Reducir la mortalidad infantil.
5. Mejorar la salud materna.
6. Combatir el VIH/SIDA, el dengue y la malaria, entre otras enfermedades.
7. Garantizar la sostenibilidad del medio ambiente.
8. Y promover la asociación mundial para el desarrollo.
La Fundación Universitaria del Área Andina, con el apoyo del PNUD y las instituciones que hacen para te de la alianza Foros por el Futuro del Cesar (la Fundación Carboandes, Maravilla Stéreo, el diario EL PILÓN, y la Biblioteca Rafael Carrillo Lúquez), realizó esta semana la llamada Cátedra del Milenio, encaminada a analizar y debatir esos objetivos y a evaluar su aplicación en el departamento del Cesar.
Fue oportuno el momento escogido por la FUAA y el PNUD para realizar en Valledupar una revisión de los Objetivos del Milenio, en nuestro departamento, no sólo por la víspera de cumplirse los once años de la presentación de la iniciativa, a nivel mundial, sino por la coyuntura electoral que se avecina ya que estos ocho objetivos resumen buena parte de la problemática económica y social de territorios como el nuestro.
Lamentablemente, brillaron por su ausencia a los dos días de la Cátedra Milenio los candidatos a la Alcaldía y al Concejo de Valledupar, como también a la Gobernación y a la Asamblea del Cesar. No obstante, existen muchos medios para informarles sobre las presentaciones, reflexiones y conclusiones de este importante evento.
Las conferencias giraron en torno a la lucha contra la pobreza, los avances y problemas en el sector de la educación, el tema de la equidad de género y el maltrato a la mujer, los objetivos puntuales en los temas de salud y sostenibilidad ambiental, fundamentalmente. Temas vitales para el Cesar en el corto y mediano plazo.
Como bien lo resumió el economista cesarense, Fernando Herrera Araujo, el departamento debe revisar su modelo y sus políticas de desarrollo económico y social, no tiene ninguna justificación el estado de pobreza y pobreza extrema de tantos cesarenses, cuanto tenemos una riqueza minera y un potencial agropecuario que deben ser instrumentos para reducir ambos flagelos. Igualmente, precisó Herrera, es urgente trabajar en la lucha contra la violencia intrafamiliar y en particular contra la mujer.
Felicitamos a la Fundación Universitaria del Área Andina, a su directora Gelca Gutiérrez y su equipo, y también a las instituciones que conforman la alianza Foros por el Futuro del Cesar, por la realización de la Cátedra Milenio, que se debe institucionalizar, año tras año, como un espacio para debatir y hacerle seguimiento a estos temas tan importantes.
