El hecho político de crear nuevas secretarías en los gobiernos departamental y municipal es muy bueno, debido a que le dan énfasis concretos a problemas sentidos de la región. Tal es el caso de la Secretaría de Medio Ambiente del Cesar y la Secretaría de la Mujer del municipio de Valledupar.
Es muy positiva la intención cuando se tiene claro hacia dónde van, si éstas obedecen a una meta del Plan de Desarrollo, que les asegure la operatividad y funcionamiento, con un presupuesto definido que permita mostrar una nueva dependencia robusta, que verdaderamente impacte en su objeto.
Pero la buena intención se cae, cuando se trata de dar golpes de opinión, sin tener clara la ruta a seguir y sólo se rigen los gobiernos por la ‘fiebre’ de anuncios para que las comunidades crean que están haciendo bien su papel de mandatarios.
