Colombia celebra hoy el día internacional del agua, tal como se viene haciendo desde hace varios años por iniciativa de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y la FAO. En esta ocasión, el tema de la celebración es la estrecha relación entre el agua y la seguridad alimentaria del planeta.
Se trata de una celebración que debe tener un gran significado para un país como Colombia, que a pesar de contar con un gran potencial hídrico no tiene unas políticas serias, claras, sistemáticas y articuladas sobre este importante recurso.
Por el contrario, el tema está desarticulado y algunas cosas dependen del Ministerio de Medio Ambiente, recién creado, nuevamente; otros de las controvertidas Corporaciones Autónomas Regionales (CAR), cuya reforma está aún pendiente luego del bullicio por el manejo de las dos últimas emergencias invernales y por otro lado está el Ministerio de Agricultura, con sus entidades adscritas, y con poca relación con las primeras la verdad sea dicha.
En realidad, lo primero que hay que reconocer es que nuestro país no ha sabido administrar y mucho menos trabajar para conservar ese gran recurso, como es el agua. Tiene muchos ríos, comenzando por el Magdalena y el Cauca, riachuelos, lagos, dos mares, pero no somos potencia agrícola y mucho menos pesquera, que sería el primer objetivo cuando se habla de la gran relación entre agua y seguridad alimentaria.
Colombia está en mora de analizar y establecer una gran política en materia de aguas, teniendo en cuenta sus implicaciones en la agricultura, la pesca, la industria, el transporte la vida urbana, el medio ambiente, la salud, entre muchas otras.
Ojalá este día no se convierta en una celebración más, como tantas otras, que terminan en palabras y mensajes vacíos, pero luego quedan en la nada. Y nada cambia. Por el contrario, entidades serias como el Departamento Nacional de Planeación debería liderar la articulación de una política seria, integral y de mediano plazo sobre este importante recurso, hoy poco valorado y – por el contrario- seriamente amenazado.
Tendría que ser una política de Estado, que pensada más allá de cuatro años y proyectada a dos más generaciones, encaminada a lograr la navegabilidad de nuestros ríos, como lo soñaron nuestros abuelos y se quedó en ilusiones e imágenes poéticas como “El amor en los tiempos del cólera”, del maestro de maestros Gabriel García Márquez, su conservación y adecuado aprovechamiento para el transporte, el abastecimiento de agua potable, la agricultura, la ganadería, fundamentalmente.
Elemento importante de esa política tendría que ser la del agua y la agricultura. Es un lugar común que sin la primera no existiría la segunda, claro está. Pero del discurso no hemos pasado, el país cuenta con muy pocos distritos de riego, depende de las aguas lluvias para la producción de alimentos y su inflación está muy amarrada al comportamiento del clima.
A pesar de que la anterior debe ser una política nacional, departamentos como el Cesar y la misma ciudad de Valledupar pueden y deben plantearle al país esa urgencia de contar con un manejo adecuado del agua, en su conjunto, para garantizar una seguridad alimentaria al pueblo colombiano.
En este sentido, proyectos como el de Callao, que viene promoviendo el Alcalde Fredy Socarrás, y el mismo proyecto multipropósito de Los Besotes, entre otros, deben seguirse enarbolando, a pesar de todos los obstáculos, para darle viabilidad a nuestra agricultura y nuestra ganadería. Hoy, para nadie es un secreto que la explotación minera mal manejada representa un serio riesgo para la conservación de las fuentes hídricas del departamento y para su producción agropecuaria.
El asunto de la celebración del día del agua y la seguridad alimentaria debe trascender más allá de una celebración como la de hoy y convertirse en una política conjunta del departamento y su capital, con una proyección nacional.
Reflexiones sobre el día del agua
Colombia celebra hoy el día internacional del agua, tal como se viene haciendo desde hace varios años por iniciativa de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y la FAO. En esta ocasión, el tema de la celebración es la estrecha relación entre el agua y la seguridad alimentaria del planeta. Se trata de una […]
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