A medida que crece la ciudad, crecen los problemas de movilidad, en el entendido de que esta significa el fácil acceso a determinados lugares. Es precisamente esto lo que no ocurre en el norte de Valledupar, donde por diferentes razones (crecieron los proyectos de viviendas, centros comerciales, colegios, salida a La Guajira) el tema empeora cada día mas.
Los trancones vehiculares y el desorden propiciado por los conductores de carros, motocicletas y peatones, sin el control adecuado de las autoridades de transito de Valledupar, ya no son exclusivos de las hora pico, sino que se mantienen a cualquier hora del día, lo que quiere decir que esta situación requiere atención inmediata.
Es fácil confirmar la congestión que deben padecer los habitantes de esta zona de la ciudad, la que se genera desde la avenida Simón Bolívar, a la altura de la entrada al barrio Arizona, hasta llegar a la glorieta del Pedazo de Acordeón, y desde la carrera novena con calle sexta, hasta empalmar con la misma glorieta, y de ahí en adelante para ingresar a las urbanizaciones del norte de Valledupar o a los centros comerciales (Guatapuri Plaza y Homecenter) y llegar al balneario Hurtado o salir a los corregimientos del norte de Valledupar y de ahí al vecino departamento de La Guajira.
