En el Encuentro de Consejos Comunitarios del Caribe, realizado en Valledupar recientemente, quedó claro que existe un rezago en materia de políticas públicas territoriales para comunidades afrodescendientes, especialmente en el Caribe, el cual debe ser analizado desde las responsabilidades compartidas entre lo estatal y lo comunitario; tema que toma interés en este momento cuando se desarrolla un proceso de paz, que de llegar a un feliz término, abriría la posibilidad de la implementación de un eventual acuerdo que tendrá como eje articulador los territorios y los habitantes rurales.
Según el PNUD, se estima que existen más de cincuenta Consejos Comunitarios en el Caribe, de los cuales ocho están legalmente constituidos en el municipio de Valledupar, con un trabajo adelantado. Este número considerable de Consejos tiene derechos territoriales sobre sabanas, playones, ciénagas, playas e islas, entre otros paisajes, que la legislación ordinaria considera baldíos reservados, en cuyo contexto es importante que el Estado identifique y reconozca las rutas para remover los obstáculos jurídicos existentes y las alternativas para que a los Consejos Comunitarios de esta región se les reconozca el derecho fundamental al territorio.
De este Encuentro promovido por Naciones Unidas, la Alcaldía de Valledupar y el Observatorio de Territorios Etnicos y Campesinos, entre otros, salieron varias conclusiones, que en su mayoría dependen de la institucionalidad, con el decidido compromiso de las comunidades afrodescendientes que conforman dichos consejos.
