EDITORIAL

Ojo con el lío de la gasolina

Los habitantes de Valledupar y buena parte del Cesar están viviendo un problema con el abastecimiento de gasolina. Para nadie es un secreto, principalmente para el gobierno nacional y los gobiernos locales, que la mayor parte de los dueños de vehículos privados y públicos de esta región del país se surten con gasolina de procedencia […]

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Los habitantes de Valledupar y buena parte del Cesar están viviendo un problema con el abastecimiento de gasolina. Para nadie es un secreto, principalmente para el gobierno nacional y los gobiernos locales, que la mayor parte de los dueños de vehículos privados y públicos de esta región del país se surten con gasolina de procedencia venezolana, que ha sido, casi siempre, mucho más barata que la colombiana como consecuencia de los grandes subsidios que el gobierno del vecino país mantiene en los precios finales de sus combustibles.
Pero ahora, de manera coyuntural y como consecuencia, aparentemente, del invierno está llegando menos gasolina de Venezuela. Esos consumidores que no encuentran la gasolina venezolana, que tradicionalmente han comprado, han tratado de surtirse de gasolina nacional y esto ha generado una gran congestión en las estaciones de servicio de Valledupar. Sencillamente, la demanda supera la oferta…
La gasolina que viene de Venezuela ha subido sustancialmente de precio. Una pimpina que antes se conseguía a $23.000 o $25.000, ahora la están vendiendo a $45.000 o $50.000 pesos…luego, en estos momentos, es más económica la nacional que la procedente de Venezuela.
Y en condiciones normales, es probable que los distribuidores de gasolina de la ciudad hubieran podido pedir más combustible a los mayoristas, pero esto no se ha podido debido a unos controles establecidos por el Ministerio de Minas y Energía, en el Copey, Cesar, que busca evitar el contrabando técnico y garantizar que el combustible que se despacha para el Cesar se consuma acá y no se vaya a los departamentos de Atlántico y Magdalena.
El problema, según han explicado al diario EL PILÓN, los distribuidores de combustibles de la ciudad, es que los funcionarios del Ministerio de Minas, que realizan los controles en EL COPEY, se  están demorando más de la cuenta ya que realizan un trabajo que es operativo, en horarios de oficina y a los carrotanques les toca esperar turno hasta que los puedan atender y revisar. Esa, según las autoridades, es la razón de la congestión…
A la gente hay que creerle, dice el refrán; y es de suponer la veracidad de lo que dicen las autoridades, también. No obstante, esta situación ha puesto en evidencia, una vez más, la alta dependencia que tienen el Cesar y la Guajira de la gasolina venezolana y que, ante esta coyuntura, donde no es suficiente la gasolina nacional que nos está llegando, es necesario que el Ministerio de Minas, Ecopetrol y las empresas que manejan este negocio envíen a Valledupar más combustible del que tradicionalmente envían, y también que los funcionarios que realizan ese control antes mencionado a la gasolina lo hagan de manera más rápida.
Este problema requiere una gestión rápida de la Gobernación del Cesar, en particular de la Secretaría de Minas, ante el gobierno nacional, con el fin de evitar la especulación y los problemas de abastecimiento que se están presentando. Estaremos atentos a la evolución de este problema y esperamos que él mismo se resuelva lo antes posible.
Si las causas son las señaladas por las autoridades, pues hay que acudir al Ministerio de Minas para pedir que estos funcionarios agilicen la labor de inspección y control, pero si el problema de fondo es otro, es urgente una reunión del Gobierno Departamental y Municipal con funcionarios del Gobierno Nacional para evitar que la capital del Cesar y buena parte del departamento tengan que padecer por falta de gasolina, teniéndola en abundancia otras zonas del país.

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