Las autoridades nacionales de salud han puesto en vigencia una disposición, la Ley 1335 de 2009, más conocida como Ley Antitabaco, que busca desestimular el consumo de cigarrillos y de esa manera afrontar y reducir el gran daño que el mismo le hace a la integridad de todos.
La Ley contiene, entre otras, dos disposiciones que nos parecen de la mayor importancia: la primera es la que busca eliminar prácticamente la publicidad de cigarrillos de todos los medios y escenarios, y la segunda la prohibición de la venta de cigarrillos al menudeo.
Aunque la ley en mención entró en vigencia desde el jueves de la presente semana, sólo hasta dentro de treinta días se podrán imponer las sanciones que contempla la norma. Entre tanto, se considera que ese tiempo es un periodo suficiente para lograr la socialización y adopción de la medida, principalmente dirigida, la segunda, a desestimular el consumo de cigarrillos y principalmente entre la población más joven y también en la de menores ingresos.
Con las citadas normas, Colombia lo que hace es avanzar en unas disposiciones internacionales que buscan combatir y desestimular un vicio muy dañino y que, además del daño evidente a la salud de jóvenes, adultos y adultos mayores, representa un alto costo para el sistema general de seguridad social en salud.
Las autoridades de salud y de policía, en el Cesar y Valledupar, deben velar por el estricto cumplimiento de estas normas, principalmente la venta de cigarrillos al menudeo, alrededor de los colegios, universidades y otros centros de gran concentración de población.
Adicionalmente, se debe buscar persuadir a los comerciantes de la necesidad del cumplimiento de la misma para lograr su cabal aplicación y cumplimiento. En el caso de los menores de edad, es fundamental, además, el control que deben ejercer sobre los menores los padres de familia y los profesores.
Pero además del control a la venta de cigarrillos, consideramos necesario que, en Valledupar, principalmente en algunos sectores conocidos de la ciudad, se ejerza un mayor control a la venta de licores a jóvenes y adolescentes.
Hay sectores y sitios de la ciudad, en donde se les está vendiendo licor, inclusive, a menores de edad y también se expenden as cualquier hora de la noche y esto lo único que hace es extender la jornada de la parranda y contribuir a las peleas, atracos y accidentes de tránsito.
En Bogotá, durante la época de la Alcaldía de Antanas Mockus se estableció la llamada hora zanahoria, a partir de la una 1:00 a.m., medida que junto a las campañas de entregar las llaves ayudó a reducir los accidentes de manera drástica y también las peleas asociadas al consumo de licor. Posteriormente la hora fue extendida, pero ahora se ha establecido la prohibición de la venta de licor en sitios comerciales a partir de las once de la noche, en varios puntos de la ciudad con el fin de desestimular su consumo.
Consideramos que Valledupar requiere una política de educación, persuasión y control a los jóvenes en el consumo de cigarrillos y licores; evitar la venta de estos a los menores de edad, y el expendio a todo el mundo a altas horas de la noche, con el fin de desestimular su consumo. Además es necesario intensificar los controles a los conductores que consumen trago, principalmente en los sectores conocidos como Miami, la Playa, la entrada a la empresa Coca-Cola, y la fuente, entre muchos otros, en donde los muchachos acuden en la madrugada a beber por beber, con los vehículos encendidos y la música a todo volumen. Una acción de las autoridades civiles y de policía en este sentido, nos reduciría mucho los índices de homicidios, atracos, peleas y accidentes los fines de semana.
