Cuando apenas se trabaja en la construcción y adecuación de las rutas del Sistema Estratégico de Transporte Público de Valledupar, que llegará a resolver en gran parte la deficiencia de este servicio en la ciudad, los conductores de buses, busetas y taxis deben enfrentar las acciones delincuenciales en algunas de las zonas por donde circulan.
El acoso de los delincuentes con los buses (especialmente los nuevos que puso en circulación la empresa Transvalle), así como con los taxis, es sorprendente. Extorsiones, atracos y ataques a piedra, así se manifiestan las bandas delincuenciales que tienen azotados a este sector del transporte, a tal punto que algunos ciudadanos no usan el servicio por miedo a ser víctima de los atracadores.
