Cargada de emotividad, solidaridad y cariño se realizó en Valledupar una marcha de respaldo a uno de los hijos más ilustres de esta ciudad, Rodolfo Campo Soto, ingeniero, dirigente gremial, ex alcalde de la ciudad y ex director del Incoder.
En efecto, se trató de una corta pero sentida caminata, que salió de la tradicional Plaza Alonso López al Parque de las Madres, por medio de la cual se manifestó el sentimiento de pesar de muchos vallenatos por el momento que está pasando su paisano, a raíz de las investigaciones del manejo de los recursos del incomprendido programa de Agro Ingreso Seguro (AIS).
Además de los familiares, copartidarios de su divisa, el Conservatismo, allí había muchos amigos, admiradores y simples paisanos de Campo Soto. Fueron emotivos y muy significativos los discursos, y – en general- las palabras de aprecio sobre el particular momento vital que padece un hijo de estas tierra.
Pero, esperamos que esa manifestación de cariño no sea mal interpretada en los fríos escenarios de la Justicia en Bogotá. Ya que la misma no se debe ver como un mensaje de desacato a sus decisiones, sino por el contrario, como la petición de una correcta administración de justicia. Una justicia sabia, objetiva y oportuna, propia de en un Estado de Derecho como el que nos rige.
Nos preguntamos, tanto en este como en otros casos, ¿hasta donde algunos administradores de Justicia están pensando más en los medios de comunicación, y en los periodistas, y en el qué dirán, que en la realidad jurídica y procesal de los sindicados?.
Hoy reiteramos que nos resulta lamentable y sorprendente y la decisión de la Juez Quinta Penal Municipal de Bogotá con función de control de garantías, de negar el beneficio de la detención domiciliaria al ex director del Incoder y ex alcalde de Valledupar, Rodolfo Campo Soto.
Insistimos en que, por principio de filosofía empresarial, tenemos un gran respeto por las decisiones de la rama judicial, pero la marcha fue un hecho social que debe ser bien comprendido.
Y lo mínimo que esperamos los vallenatos, de allí la marcha y otras manifestaciones públicas sobre este caso, es una pronta y debida administración de justicia. Debemos confiar en la sabiduría y la majestad de la Rama Judicial, pero también solicitamos un tratamiento de consideración elemental a una persona de las calidades humanas y de la trayectoria pública de Rodolfo Campo.
Una de las figuras básicas del Estado de Derecho es la presunción de inocencia; lo que han hecho sus paisanos es expresar esa confianza, teniendo en cuenta el proceder de Campo Soto durante toda su vida pública y privada, conocido por todos los vallenatos y cesarenses.
Además, en este episodio, nos consta, como medio de comunicación, él ha estado presto a colaborar con la Justicia, presentándose oportunamente a las diligencias y entregando la información que le ha sido requerida en calidad de ex Director de esa importante institución, el Incoder.
Hoy insistimos en que no nos cabe en la cabeza que se llegue a afirmar que un hombre como Campo Soto, pueda representar un riesgo para la sociedad y – por el contrario- teniendo en cuenta sus actuaciones en este proceso y su edad se le debe conceder ese beneficio.
La marcha de solidaridad con Rodolfo Campo Soto
Cargada de emotividad, solidaridad y cariño se realizó en Valledupar una marcha de respaldo a uno de los hijos más ilustres de esta ciudad, Rodolfo Campo Soto, ingeniero, dirigente gremial, ex alcalde de la ciudad y ex director del Incoder. En efecto, se trató de una corta pero sentida caminata, que salió de la tradicional […]
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