La Ley 9ª de 1989 ó de reforma urbana como es comúnmente conocida, define el Espacio Público, como el “Conjunto de inmuebles públicos y los elementos arquitectónicos y naturales de los inmuebles privados, destinados por su naturaleza, por su uso o afectación, a la satisfacción de necesidades urbanas colectivas que trascienden, por tanto, los límites de los intereses individuales de los habitantes”.
La connotación de Espacio Público tiene fundamento constitucional, toda vez, que nuestra Carta Política consagra que es deber del Estado velar por la protección de la integridad del Espacio Público, y por parte de los particulares a través de mecanismos como las Acciones Populares.
Sin embargo, tales preceptos contrastan con la realidad que se aprecia en varios sectores de Valledupar; ya que si bien es cierto el espacio público nos pertenece a todos, somos precisamente nosotros quienes bajo el amparo de esta frase, que se ha convertido en cliché, estamos haciendo mal uso del mismo y – peor aún- ante la mirada, aparentemente, indiferente de las autoridades.
