Hoy en informe sobre el Terminal de Transportes; hace unos días en uno sobre el Sistema de Transporte Estratégico de buses que opera el SIVA. En los dos casos hay una amenaza común: el transporte informal. No son solo las aplicaciones, que en realidad no tienen la culpa dado que son avances tecnológicos y mejoran el servicio al cliente que requiere cualquier tipo de movilización, sino el descarado y promovido uso del mototaxismo y el transporte que se hace sin registro, sin seguridad, sin cubrir un impuesto o contribución mínima y sin seguros que protejan a los usuarios.
Hace una década la Terminal de Transporte de Valledupar era considerada como una de las mejores de la región Caribe por su excelente infraestructura. Sin embargo, la pandemia y malas administraciones golpearon las finanzas de la terminal hasta el punto que hoy está quebrada y cayéndose a pedazos.
Así lo pudo verificar EL PILÓN en un recorrido por la principal entrada a Valledupar. La sala de abordaje, parqueo de taxis, zona de descanso de los conductores y donde arriban los buses tienen las cubiertas caídas. Otros sectores están sin techo, a sol y agua.





