Recientemente Naciones Unidas presentó al gobierno colombiano los resultados de la encuesta nacional de consumo de drogas, la cual es un campanazo de alerta debido a que según este informe más de cuatro millones de colombianos han usado estupefacientes por lo menos una vez en su vida. Esto quiere decir que Colombia está consumiendo el 130 por ciento más de cocaína que el promedio mundial, mucho más que cualquiera de los países industrializados.
Naciones Unidas ya reportó esas cifras a las autoridades colombianas para que tome control del asunto mediante estrategias que permitan disminuir estas escandalosas cifras; más cuando se confirma, porque no es una nueva práctica, que desde los 12 años están iniciándose en la drogadicción. Por eso hoy EL PILON llama la atención sobre esta situación que en Valledupar es común, a tal punto que los colegios se convirtieron en el primer sitio donde los niños, niñas y jóvenes pueden entrar al mundo de la drogadicción.
Es una situación que se sale de las manos de los directivos y docentes, que no pueden controlar solos el expendio de drogas en los alrededores de los centros educativos y, la mayoría de las veces, dentro de la misma institución, con la participación de los mismos alumnos que se convierten en el puente entre el expendedor y el consumidor.
