EDITORIAL

La catalepsia del sector salud

Definitivamente, al país parece que le hubiera quedado grande organizar un sistema razonable y adecuado de salud, a pesar de contar con recursos económicos considerables para un mejor funcionamiento del mismo.

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Definitivamente, al país parece que le hubiera quedado grande organizar un sistema razonable y adecuado de salud, a pesar de contar con recursos económicos considerables para un mejor funcionamiento del mismo. Cada día que pasa la crisis se agudiza, y empeora, y el gobierno no hace lo suficiente para solucionar los conocidos problemas que sufren, a diario, todos los colombianos.
Esta semana, Valledupar se conmovió con el caso de una niña, María Orozco Gutiérrez, de solo dos añitos de edad y que padece de leucemia aguda, que no había sido atendida a pesar de la solicitud de los médicos tratantes para que fuera remitida a un Hospital de cuarto nivel de atención. Pero se requería un depósito de 35 millones de pesos, para que la pudieran atender.
El caso de María es sólo uno de los muchos que ocurren a diario, en todas las ciudades del país, debido a la indolencia que se ha apoderado del sistema, cuyas instituciones pareciera que nada les doliera, ni les afectara. Eso es lo más triste…
El último pronunciamiento serio sobre la gravedad de la crisis, cuya solución no da espera, lo hicieron los médicos del país representados por la Academia Nacional de Medicina, la Asociación Colombiana de Sociedades Científicas, la Federación Médica Colombiana, el Colegio Médico y Asmedas, en carta al Presidente Santos Calderón.
“De tiempo atrás nosotros, los médicos de Colombia, hemos venido advirtiendo sobre el deterioro progresivo de todos los indicadores del sistema, que van más allá del regular estado de salud de la población y al que se suman la crisis de los hospitales, el poco transparente manejo de los recursos, la carencia de rectoría, los grandes vacíos en materia de vigilancia y control y los elevados niveles de corrupción, favorecidos, entre otras razones, por la enrevesada estructura del sector.
Pese a la difícil situación, decidimos darles apoyo y un compás de espera a las medidas anunciadas desde el comienzo de su Gobierno, con la esperanza de que se enderezaran por lo menos los aspectos más críticos.
La realidad hoy nos muestra lo contrario. La propia Corte en sus conclusiones sostiene que: “Desde años atrás se ha constatado la situación lamentable de la salud en nuestro país. Al parecer, todo continúa igual y con tendencia clara a deteriorarse. Esta Corporación ha permanecido vigilante en el cumplimiento de las órdenes dictadas en la sentencia conocida, evidenciando leves mejorías que en nada han incidido en el goce efectivo del derecho a la salud”.

“Si todavía quedaban dudas de que la crisis del sistema era eminentemente financiera, como lo manifestó el pasado Gobierno, la Corte es enfática en señalar lo contrario: “Las disertaciones realizadas denotaron un complejo panorama en el manejo de los recursos del sistema de salud. Al parecer de algunos, los capitales que circulan al interior de la estructura mencionada, son suficientes para garantizar la efectiva prestación del derecho fundamental, no obstante la gran mayoría de dichos dineros están siendo dilapidados para fines totalmente ajenos al propósito para el que fueron establecidos”, señala el alto tribunal.
En opinión de los médicos, está claro que mientras no se haga una revisión a fondo de la estructura del sistema, se mantendrá el círculo vicioso de una serie de gravísimos problemas, que atentan directa y consistentemente contra el bienestar de la población.
Los médicos le piden a Santos que su gobierno lidere esa tarea. La salud de los colombianos merece y necesita otro norte, estructurado sobre el cumplimiento pleno del precepto constitucional de la salud como un derecho; esto riñe con la concepción rentista y la costosa y peligrosa intermediación que han campeado dentro del sistema desde su creación.

Lamentablemente, la carta de los gremios médicos, hasta donde tenemos información no ha sido respondida por el Presidente Santos Calderón. Y disgústele al que le disguste, en honor a la verdad, el Sistema General de Seguridad Social en Colombia dejó de ser un servicio público y se convirtió en un gran negocio para unos cuantos, pero en un infierno para los colombianos.
Señor Presidente Santos, señora Ministra de Salud, Beatriz Londoño, Señor Superintendente Nacional de Salud, señor Conrado Gómez, ojalá le respondan pronto al gremio médico, y se evalúen y adopten medidas de emergencia, en serio, para un sector que está cataléptico, pero que, a veces, se muestra moribundo…

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