Bastante interesante resulta la iniciativa para la transparencia de las industrias extractivas (EITI) que socializó en Valledupar la organización Transparencia por Colombia, para que la sociedad civil esté al tanto de lo que se viene trabajando desde hace un año en el país con el propósito de que haya acceso a la información de las empresas extractivas, que permita abrir un debate sobre el tema.
El mensaje es que los recursos naturales de un país le pertenecen a todos los ciudadanos y por ello deben tener derecho a conocer lo que los gobiernos reciben por la explotación de los mismos. Sin embargo, muchos países, entre ellos Colombia, no tienen esa información disponible para la ciudadanía.
Es un tema nuevo y tal vez por eso la indiferencia de las organizaciones sociales, de las universidades y de los organismos de control, que no asistieron a la convocatoria que hizo la Fundación Universitaria del Área Andina y el CSIR Cesar. Sin embargo, es nuestro interés que la opinión pública se entere que está en marcha un proceso que ha sentado en una misma mesa a la sociedad civil, al gobierno nacional y a las empresas extractivas para que dialoguen de manera abierta y lleguen a acuerdos que ayuden a que exista una mayor transparencia en el sector.
