La 82.ª Asamblea General de la Sociedad Interamericana de Prensa, SIP, que se desarrolla en Bogotá, es una oportunidad para volver la mirada hacia los territorios donde el ejercicio periodístico enfrenta presiones económicas, amenazas y relaciones de dependencia con el poder político.
A juzgar por las decisiones y acciones que a diario se conocen en las entidades públicas, se podría decir que, en el Cesar, Valledupar y el Caribe colombiano, la defensa de la independencia informativa se ha convertido en una simple declaración de buenas intenciones.
Desde Valledupar y el Cesar hacemos un llamado para que la libertad de prensa se mida desde lo que pasa acá en nuestro territorio y no únicamente por lo que ocurre en las grandes capitales. La libertad de prensa en la región se debería medir en la capacidad real que tiene un periodista para investigar, preguntar, denunciar y publicar sin temor a represalias, sin presiones económicas y sin tener que negociar su independencia para conservar su sustento.





