De manera sorpresiva antenoche el Presidente de la República, Juan Manuel Santos Calderón, realizó una alocución televisada para anunciar dos mensajes muy concretos: algunos cambios en la política de vivienda y el nombramiento de Germán Vargas Lleras, en el Ministerio del sector.
Los dos anuncios nos merecen algunos comentarios por las implicaciones que tienen. Nos parece muy importante y trascendental que el gobierno anuncie que va a estimular más la construcción de vivienda, y en particular 100 mil casas de interés social, en los próximos dos años, ya que consideramos que este es un sector líder en la economía interna, que estimula a muchos otros sectores y que genera empleo masivo y de poca calificación. Sobre este tema la literatura económica internacional y nacional es abundante.
Es importante, además, que se esté pensando en vivienda para los sectores más pobres, que por cuestiones de sus bajos ingresos tienen muy pocas posibilidades de acceder a un crédito para complementar el subsidio y hacerse a una casa. Sin embargo, consideramos muy grave para el futuro de la política social que se vuelva a una política paternalista, de regalarle a la gente de menos recursos un bien tan importante, sin nada a cambio. Esa gratuidad no le hace bien al Estado, a la sociedad, en su conjunto, y perjudica, a la larga, a los mismos sectores beneficiados.
