La denuncia del presidente Abelardo De la Espriella sobre el millonario robo de combustibles en Colombia debería encender todas las alarmas en el Cesar, porque las cifras que el mandatario expone estarían revelando una compleja economía criminal con capacidad para afectar la tranquilidad de toda una región.
Según el presidente, el Cesar aparece señalado, junto con Magdalena, como uno de los territorios donde se concentraría buena parte del fraude cometido sobre el poliducto de 14 pulgadas que comunica Pozos Colorados, en Santa Marta, con el interior del país. El robo alcanzaría cerca de 123.700 barriles mensuales de productos refinados, lo que podría representar más de 1,5 millones de barriles al año y pérdidas superiores a los $500.000 millones.
La situación revelada, además de afectar la seguridad y el tema financiero, tiene graves incidencias en los distintos sectores productivos del Cesar y su entorno regional.
Es muy grave la posibilidad de que gran parte de ese combustible esté terminando en las cadenas de producción de cocaína y sirva además como fuente de financiamiento de estructuras armadas y organizaciones criminales.





