EDITORIAL

El Estado debe aumentar su presencia rural con los inspectores

Son casos especiales donde se requiere que los inspectores rurales cuenten con todas las herramientas necesarias para cumplir sus funciones y acercarse más a las comunidades, como lo establece la Ley 2492, que les atribuye, entre otras tareas, la conciliación de conflictos de convivencia y lo relacionado con la seguridad, la tranquilidad, el ambiente, el espacio público, la actividad económica, el urbanismo y otros asuntos.

canal de WhatsApp

Las limitaciones con las que funcionan los inspectores rurales del municipio de Valledupar son una demostración de la ausencia y poca eficiencia del Estado en las zonas corregimentales, situación que termina convirtiéndose en problemas de toda una comunidad.

Lo que está ocurriendo con los inspectores de policía, hoy denominados legalmente inspectores de convivencia y paz, no corresponde a un simple cambio de nombre, ni a una nivelación salarial o a un asunto exclusivamente laboral, el tema central que debe analizase a fondo es lo relacionado con la falta de herramientas con que cuenta el Estado en los corregimientos para responder oportunamente a las necesidades de sus habitantes.

La Ley 2492 de 2025 no se limitó a cambiar la denominación de los inspectores. Su propósito es fortalecer técnica, administrativa y formativamente las Inspecciones de Convivencia y Paz para contribuir a garantizar la justicia de los ciudadanos y la convivencia. La norma también modificó las atribuciones de estos funcionarios y estableció que las entidades territoriales tenían seis meses para implementar sus disposiciones.

Sigue leyendo

Crea tu cuenta para leer el artículo completo

Desbloquea el resto de la historia e inicia sesión para seguir leyendo sin interrupciones.

TE PUEDE INTERESAR