La comunidad del corregimiento de Guacoche, norte de Valledupar, es el símbolo de la resistencia, la perseverancia y la unidad. Después de sufrir los estragos de la violencia, de ver morir a sus líderes por causa de ésta, los guacocheros renacieron como el ave fénix y tomaron el impulso necesario para salir adelante.
Su organización social, que es ejemplo a nivel nacional, le ha permitido desarrollar en los últimos años procesos de reconstrucción de tejido social de la mano de organizaciones e instituciones que han visto en esta población la voluntad y el compromiso para cambiar la historia.
Es la comunidad afrodescendiente más organizada, el colectivo más adelantado en el proceso de reparación a víctimas que enmarca la Ley 1448 de 2011, una población con alto sentido de la solidaridad y el apoyo mutuo. Ejemplo de ello la ‘sillatón’ que realizaron el fin de semana pasada, para recoger las sillas suficientes para las reuniones comunitarias -250 fue el resultado d esta jornada-.
