Transitar por las carreteras guajiras y cesarenses que conectan a estos dos departamentos, de carácter nacional, es una experiencia de alto riesgo a la que cientos de conductores se enfrentan diariamente sin que exista el mínimo control de parte de las autoridades.
El riesgo está representado por la movilización por estas vías de vehículos que transportan gasolina y productos de contrabando del vecino país, que transitan con la mayor tranquilidad a plena luz del día y ante la mirada complaciente de autoridades y ciudadanía.
