Todas las ciudades sustentables se caracterizan por el estudio, diseño y ejecución de estrategias de implementación y adaptación al cambio climático.
Desde las ciudades verdes del Brasil hasta las grandes metrópolis del viejo mundo y algunas ciudades de los Estados Unidos, es una prioridad para la clase dirigente un apoyo necesario a las iniciativas surgidas en colegios, universidades y centros de pensamiento e investigaciones sobre dimensiones: productivas, alimentarias, preservación de aguas, reservas de bosques, fuentes de energía alternativa, combustibles y soluciones de movilidad amigables, nuevos materiales para construcciones y cualquier otra idea que merezca ser apoyada para ofrecer o mantener a sus gobernados –votantes–electores- un nivel igual o mejor de calidad de vida.
No es cierto que el tamaño de la ciudad incide en las soluciones de este tipo, que las comunidades reclaman, como son la recuperación del espacio público, parques para recreación, mayor oferta para recreación y cultura, reciclaje, estímulos para la innovación empresarial, lo importante es la mentalidad de nuestros dirigentes sobre la ciudad sostenible que se requiere ahora y en los próximos 20 años.
