La semana que se inicia tiene un significado especial para la democracia colombiana, en la medida en que será una especie de periodo de reflexión – y decisivo- para las consultas internas que realizan algunos partidos políticos, con miras a la escogencia de sus candidatos únicos y oficiales a las alcaldías y las gobernaciones.
En el caso de Valledupar y el Cesar, como es de todos conocido, sólo irán a consulta interna el partido liberal, para seleccionar su candidato a la alcaldía, y el partido conservador para escoger el suyo a la Gobernación.
Hemos dicho, en estas mismas páginas, que lo ideal hubiera sido que las normas determinaran la obligación de todas las fuerzas políticas de realizar consultas internas, estas fortalecen la democracia al interior de las organizaciones políticas, pero, lamentablemente, no es obligatorio y otras fuerzas políticas han escogido la opción de las encuestas o los famosos consensos, que no son otra cosa que el viejo estilo del bolígrafo que, de manera caprichosa, escoge los nombres de los candidatos, en este caso, a los cargos más importantes de la ciudad y del departamento.
Según la interpretación de las normas vigentes, en el caso de Valledupar, quien vote por la consulta liberal a la alcaldía, pues no puede hacerlo por la de la gobernación, que es del partido conservador. Es decir sólo se puede participar en la consulta de un partido, y en vista que estas colectividades optaron por hacer consultas a uno de los dos cargos, se presenta la situación antes descrita. Consideramos que ha faltado orientación al elector en esta materia.
En el caso de la alcaldía de Valledupar, aspiran a la candidatura por el partido liberal: Gonzalo Gómez Soto, Luis Murgas Téllez, Robert Romero Ramírez y Wisan Faraj, todos ellos profesionales y personas reconocidas por su afinidad con los temas de la ciudad.
En el caso de la consulta conservadora a la Gobernación del Departamento están los nombres de Álvaro José Soto García, Rubén Darío Carrillo García y Rodrigo Ríos Uribe, igualmente reconocidos y con una amplia experiencia en el sector público y privado, e igualmente conocedores de la problemática del departamento del Cesar.
Lamentablemente no ha habido oportunidad de conocer a fondo los diferentes programas de gobierno que tienen cada uno de ellos para el Cesar y para su capital, por lo cual toma mayor relevancia el debate programado para el miércoles 25 de mayo, organizado por la Cámara de Comercio de Valledupar, y los principales medios de comunicación de la ciudad, televisivos, radiales y escritos, incluyendo el diario EL PILÓN.
Todos los precandidatos han sido invitados de manera oportuna y ojalá todos puedan asistir, para que los periodistas de los distintos medios de comunicación puedan conocer y divulgar las distintas propuestas de los precandidatos mencionados. La ciudadanía, y en particular los potenciales electores de las consultas señaladas, tienen derecho a conocer las hojas de vida, las ejecutorias y los programas de cada uno de ellos; y estos tienen la obligación de comunicar, con claridad y sinceridad, sin falsas promesas, que piensan del futuro de Valledupar y el Cesar.
Como cosa curiosa, y es un hecho que hay que lamentar, en las sendas consultas de los dos partidos tradicionales, liberal y conservador, no hay mujeres en el abanico de aspirantes, lo que se puede prestar para varias lecturas: una de ellas es la baja participación del género femenino en Valledupar y el Cesar, en los temas de la administración pública. Otra es que las mismas organizaciones han sido cerradas a darle opciones a las damas. Ojalá en las aspiraciones a Concejo de Valledupar y a la Asamblea del Cesar, la participación del género femenino sea mayor.
El debate del miércoles es una buena oportunidad para conocer y contrastar las propuestas de los candidatos y esperamos que esa confrontación se haga con ideas, con argumentos, con propuestas reales, concretas y efectivas para el Cesar y Valledupar.
No está bien el tema de la guerra sucia, los pasquines, las injurias y los infundios, en un debate que debería ser un ejercicio sano y transparente de democracia al interior de los tradicionales partidos.
Por supuesto, la del próximo domingo es sólo una etapa, a partir del 1 de junio, cuando se conozcan los candidatos de las otras fuerzas políticas aún indecisas por razones estratégicas, si se puede decir que entra pues en terreno firme las campañas por la Alcaldía de Valledupar y la Gobernación del Cesar.
La comunidad espera, y los medios de comunicación debemos estar atento a ello, que los funcionarios públicos de las administraciones municipal y departamental, respectivamente, tengan un comportamiento ajustado a la ley y a la ética, de no injerencia en ambos procesos, de objetividad e imparcialidad frente a los mismos. Igualmente, se espera un comportamiento ejemplar de los jurados y testigos electorales, que también tienen un rol importante es esta jornada democrática clave para las ciudades y departamentos. Todos, de una u otra manera, tenemos mucho que aportar para que las cosas se desarrollen dentro de un ambiente de transparencia, juego limpio, armonía y tranquilidad.
En víspera de las consultas internas
La semana que se inicia tiene un significado especial para la democracia colombiana, en la medida en que será una especie de periodo de reflexión – y decisivo- para las consultas internas que realizan algunos partidos políticos, con miras a la escogencia de sus candidatos únicos y oficiales a las alcaldías y las gobernaciones. En […]
TE PUEDE INTERESAR
- Editorial
Hay que acatar las enseñanzas que deja la tragedia en Venezuela
- Editorial
Valledupar debe ratificar su capacidad para eventos de gran magnitud
- Editorial
Soplan nuevos vientos en el CPV
- Editorial
¿Quién responde por la entrega de tierras en el empalme con el nuevo gobierno?
- Editorial
Lancemos un S.O.S. internacional por el río Cesar
- Editorial
La luz de Atenea
