EDITORIAL

El viacrucis del agua

En un verdadero viacrucis se ha convertido el servicio de agua en Valledupar. Los habitantes de la ciudad de los Santos Reyes ya no soportan más los problemas con estos servicios vitales en la sociedad moderna, como son el acueducto y alcantarillado. Atrás quedaron los años dorados cuando Valledupar se enorgullecía de ser una ciudad […]

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En un verdadero viacrucis se ha convertido el servicio de agua en Valledupar. Los habitantes de la ciudad de los Santos Reyes ya no soportan más los problemas con estos servicios vitales en la sociedad moderna, como son el acueducto y alcantarillado.
Atrás quedaron los años dorados cuando Valledupar se enorgullecía de ser una ciudad con unos buenos servicios públicos y en particular de acueducto y alcantarillado. Ahora, por el contrario, para miles de personas es un verdadero suplicio conseguir agua para preparar los alimentos, bañarse o hacer sus necesidades más elementales.
La comunidad vallenata necesita saber ¿qué es lo que está pasando, en realidad, con Emdupar y – en particular- con el servicio de agua?. Si el problema es de infraestructura, si es administrativo, es operativo, ¿qué es lo que sucede?.
Si bien es conocido que en anteriores administraciones la empresa estuvo en manos de representantes de políticos, que no le dieron una gerencia técnica a la empresa, existe mucha desinformación, rumores y consejas y no se conoce ¿a ciencia cierta, cuál es la realidad?.
Unos días se dice que es el verano, otros días que es el invierno; luego que es la excesiva turbiedad del agua, que falta almacenamiento, etc. Lo cierto es que la empresa presenta unas cifras lamentables en su operación general, del total del agua que procesa, factura menos del cuarenta por ciento, y de esa mitad sólo logra cobrar la mitad, es decir el veinticinco por ciento, aproximadamente. No se necesita ser un experto para determinar que así no puede operar bien una empresa de ese tipo.
Lo que se espera es que la administración asuma el problema de frente a la comunidad, y que también el Concejo asuma el tema como propio, con seriedad. En primer lugar, hacer un debate a fondo, para que allí los directivos y técnicos de Emdupar puedan explicar a los vallenatos ¿qué es lo que pasa?, y qué es lo hay que hacer para superar este bendito problema de la falta de agua, a cada rato es muchos barrios de la ciudad?.
Hay que explicarle a la ciudadanía la realidad y también los escenarios y los costos que tocará asumir para salir de la misma. La empresa Emdupar se debe manejar con un criterio técnico y gerencial, no puede seguir siendo, como en el pasado, la caja menor del alcalde de turno o la entidad para pagar favores políticos de toda clase, ya que está en juego un servicio fundamental.
Pero el asunto no es sólo de la administración, la comunidad también tiene que ver, y mucho, con la solución del problema. Muchos ciudadanos de Valledupar hoy se roban parte del agua que consumen, botan mucha agua a la hora de lavar terrazas y carros, o de regar sus jardines, etc. En muchas casas y calles es notorio el despilfarro y el desperdicio de agua y – en consecuencia- también tiene mucho que aportar en la solución definitiva al problema.
El asunto se debe poner en conocimiento de la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios y de la Comisión de Regulación de Agua Potable (CRA), ya que no hay derecho a que una ciudad que está a pocos minutos de la Sierra Nevada de Santa Marta, que tiene un río como el que tenemos, etc, tenga que afrontar problemas con el servicio de agua como si estuviéramos en la mitad del desierto o lejos de una fuente de agua. Hay que ponerle punto final y cuando antes a este verdadero viacrucis que viene padeciendo la ciudad otrora orgullosa de un servicio adecuado, oportuno y eficiente de agua potable.

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