Valledupar es una de las ciudades que se beneficia con los medicamentos que ingresan de manera ilegal al territorio nacional desde el vecino país de Venezuela. Son muchas las aristas de este problema, que afectan por igual la economía y la estabilidad del sector salud de los dos países. El contrabando de medicamente se ha vuelto tan rentable como la actividad ilícita del narcotráfico.
En un completo informe la Revista Semana revela en su última edición cómo funciona este negocio. Mientras por un lado, dice, el Estado venezolano tiene crisis porque “por su esquema de control de cambio y de precios no alcanza a suplir la necesidad de médicos, insumos básicos, servicios y fármacos tanto del sector público como privado, en Colombia ha sido precisamente por la falta de regulación y control del Estado, que el sistema de salud, insuficiente y de calidad variable, no solo llegó al borde de la quiebra, sino que hasta el año pasado, los colombianos pagaban más caro por la mayoría de medicamentos que otros latinoamericanos”.
