Con unas cifras nada alentadoras, se celebra hoy el Día Nacional del Periodista, una fecha que sirve cada año para reflexionar sobre el papel del periodismo en una sociedad como la colombiana, agitada por el conflicto armado interno, la corrupción y las desigualdades sociales. Este año tanto el Informe Anual de Libertad de Prensa de la Fundación para la Libertad de Prensa –FLIP-, como el Índice de Libertad de Expresión y Acceso a la Información, presentado por el Proyecto Antonio Nariño (PAN) señalan que Colombia sigue siendo un país peligroso para ejercer el periodismo.
Según la FLIP en el año 2012 se registró un total de 158 agresiones directas contra periodistas en el ejercicio de su oficio, entre las que se incluye el asesinato del periodista Guillermo Quiroz en San Pedro, en Sucre; el atentado contra Fernando Londoño en Bogotá; la amenaza colectiva a 10 periodistas de Santa Marta, Magdalena; el desplazamiento forzado de 6 reporteros y el exilio de uno. Si bien las condiciones de seguridad para periodistas en otros países de América Latina, como México, Honduras y Brasil son muy delicadas, Colombia sigue siendo uno de los países más peligrosos para ejercer este oficio, especialmente a nivel local.
