Las consecuencias dramáticas de la ola invernal han vuelto a poner en evidencia un viejo y crónico problema que tiene Valledupar: el tema de los habitantes de la llamada margen derecha del río Guatapurí, principalmente los barrios El Paraíso, El Edén y Zapato en mano.
Se trata de miles de familias de escasos recursos económicos que se han ubicado allí, desde hace décadas y que viven en un inminente peligro, ante una eventual creciente súbita del legendario río, lo que podría generar miles de muertos, ahogados y desaparecidos, y las pérdidas de las mejoras que estas humildes personas han hecho en esos lotes y casas-lotes.
Lo que primero que hay que comentar sobre este tema es que varias administraciones municipales han tratado de reubicar a estas familias y las mismas se rehúsan, dejando allí ubicados a otros familiares o arrendando sus predios.
En la actualidad, tanto Corpocesar como la administración municipal adelantan millonarias inversiones para tratar de afrontar el problema, como la construcción de gaviones y muros de contención para afrontar las eventuales crecientes.
El problema es que los recursos que se inviertan en estas obras en cualquier momento, por la acción de la naturaleza se pueden perder en cualquier momento. Tanto la autoridad ambiental como la autoridad municipal, saben que la solución real a mediano y largo plazo es la reubicación definitiva de estas personas y el uso de estos terrenos, que son reservan forestal, para otros fines como sería un parque ecológico o algo por el estilo.
Sale menos costos reubicar a estas personas, asentadas en barrios subnormales y en una zona que es reserva forestal y de alto riesgo, en otros puntos de la ciudad, mediante la adjudicación de viviendas de interés social, bajo el compromiso serio que se trasladan de verdad, verdad y que no van a arrendar o a vender las mejoras que allí tienen.
Sin embargo, es por todos conocidos que muchas familias que vivían en la margen derecha, han resultado beneficiadas en proyectos de vivienda de interés social en otras zonas como Mareigua, Populandia y la Ciudadela 450 años, pero luego vuelven, otra vez, a la margen derecha, se reubican o dejan allí a un familiar y el problema sigue y – por el contrario- se agrava.
La solución al crecimiento de barrios subnormales en Valledupar, incluyendo el tema de la margen derecha del río Guatapurí,
debe ser un tema que preocupe a los candidatos y precandidatos a la alcaldía de la ciudad, por cuanto allí hay una verdadera bomba de tiempo, que puede terminar en una tragedia, similar a las ocurridas en la capital del país con el río Bogotá.
Valledupar requiere volver a recuperar un crecimiento ordenado, que obedezca a una planeación de la ciudad y no reactivo al tema de las invasiones y barrios subnormales, que afecta el derecho a la propiedad privada, como también a bienes públicos, en algunos casos, y que resulta, a la larga, una solución costosa para las familias y difícil de manejar por parte del municipio y de las empresas encargadas de prestar los servicios públicos domiciliarios más importantes. Este será, sin lugar a dudas, uno de los problemas candentes que tendrá que asumir el próximo alcalde de la ciudad.
El problema de la margen derecha
Las consecuencias dramáticas de la ola invernal han vuelto a poner en evidencia un viejo y crónico problema que tiene Valledupar: el tema de los habitantes de la llamada margen derecha del río Guatapurí, principalmente los barrios El Paraíso, El Edén y Zapato en mano. Se trata de miles de familias de escasos recursos económicos […]
TE PUEDE INTERESAR
- Editorial
Hay que acatar las enseñanzas que deja la tragedia en Venezuela
- Editorial
Valledupar debe ratificar su capacidad para eventos de gran magnitud
- Editorial
Soplan nuevos vientos en el CPV
- Editorial
¿Quién responde por la entrega de tierras en el empalme con el nuevo gobierno?
- Editorial
Lancemos un S.O.S. internacional por el río Cesar
- Editorial
La luz de Atenea
