EDITORIAL

El colmo del cinismo

Las autodenominadas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) parecieran no tener límite en su capacidad de sorprender al país por su cinismo y su visión irreal de los procesos políticos y económicos. Luego de confirmar que tienen en su poder al periodista francés, Romeo Langlois, a quien llegaron a considerar como prisionero de guerra, en contra de todas las normas internacionales sobre la materia, ahora proponen un debate sobre la libertad de expresión y la forma de informar sobre el conflicto armado en Colombia.

canal de WhatsApp

Las autodenominadas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) parecieran no tener límite en su capacidad de sorprender al país por su cinismo y su visión irreal de los procesos políticos y económicos. Luego de confirmar que tienen en su poder al periodista francés, Romeo Langlois, a quien llegaron a considerar como prisionero de guerra, en contra de todas las normas internacionales sobre la materia, ahora proponen un debate sobre la libertad de expresión y la forma de informar sobre el conflicto armado en Colombia.

El ejercicio diario de la profesión le hace perder, en parte, a los periodistas su capacidad de asombro. En efecto, ante tantas noticias  sobre violencia, corrupción, politiquería y una sociedad en la que nada pareciera funcionar… ya pocas cosas generan sorpresa. Pero sorpresa nos da la vida, como dice la canción popular de “Pedro Navaja”, y esta de las FARC es una de ellas.

 Que una organización armada, hoy dedicada al narcotráfico, que hace pocas semanas se comprometía a no acudir más al secuestro, pero luego secuestra a un periodista internacional, para posteriormente plantear un debate sobre la información y el cubrimiento del conflicto armado en Colombia, nos parece es el colmo del cinismo.

Sigue leyendo

Crea tu cuenta para leer el artículo completo

Desbloquea el resto de la historia e inicia sesión para seguir leyendo sin interrupciones.

TE PUEDE INTERESAR