La noticia del atraco a una parranda en Valledupar, en plena madrugada, fue difundida en medios nacionales debido a que llamó la atención porque los delincuentes no contentos con llevarse los objetos de valor de los invitados, también cargaron con el equipo de sonido que amenizaba la fiesta.
Luego Valledupar volvió a sorprenderse con el atraco a un puesto de comida situado en plena vía pública, donde los atracadores se robaron la olla con sopa que la dueña del negocio había puesta en venta ese día.
El asombro de la comunidad más por el atraco, era porque los delincuentes ya rayaban el límite de la desfachatez al hurtarse una olla con sopa.
